|
Leccion 29
¿ Es lícito al hombre repudiar a su mujer por
cualquier causa ?
Dios espera que usted vaya a las Escrituras para la respuesta,
porque esto es muy importante para usted. Tantos hoy prefieren ir a
la opinión del hombre o a las costumbres antes que a la Palabra de
Dios. Note que la primera cosa que Jesús hace es decirles que vayan
a la Palabra. “ ¿ NO HABEIS LEIDO - que el que los hizo al principio
(Dios), varón y hembra los hizo ? ”, Dios hizo el sexo porque El
hizo los sexos, y El hizo del sexo una hermosa experiencia, y lo
llamó bueno (Génesis 1: 27-28).
El propósito para el que Dios los hizo varón y
hembra fue para mostrar que ellos no serían completos hasta que
llegaran a ser uno. Ahora, el matrimonio, por definición de Dios,
es consumado cuando el hombre y la mujer llegan a ser uno. “ Por
esto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su
mujer, y los dos serán una sola carne
mucha gente está todavía tratando de separar la obra
de Dios. Muchos están continuamente buscando excusas para vivir en
fornicación o en adulterio. Algunos tratan de buscar una razón para
conseguir una carta de divorcio. Pero el Señor Jesucristo dice que
ninguna carta de divorcio ha sido jamás permitida por Dios, Jesús
dice que un hombre puede repudiar a su mujer por sólo una razón -
fornicación. Y entonces, y sólo entonces, él puede casarse con otra.
Si él se vuelve a casar por cualquier otra razón, estaría viviendo
en adulterio (Mateo 19: 9). Esta frase (excepto por fornicación)
puede ser entendida solamente a la luz de la tradición y la ley
Hebreas, porque ¿ cómo puede una persona casada cometer fornicación
?. Por definición, no puede. Es conveniente que usted defina estos
términos y los comprenda bien. La Palabra de Dios utiliza muchas
veces las palabras fornicación y adulterio, pero Dios siempre las
utiliza correctamente. Son dos palabras completamente diferentes en
el idioma Griego, así como en el Español. Definamos estos términos.
El Diccionario de Sinónimos de Webster dice: “ Adulterio y
fornicación designan formas de relación sexual ilícita, las cuales
son claramente distinguidas en uso legal, tanto civil como
eclesiástico.
Adulterio implica infidelidad a un cónyuge, y por tanto, puedo ser
aplicado solamente a la relación sexual de parte de un hombre casado
con una mujer que no sea su esposa, o de una mujer casada con un
hombre que no sea su esposo. Fornicación designa relación sexual de
parte de una persona no casada; así, en la relación entre una
persona casada y una no casada, la primera es culpable de adulterio
y la última, de fornicación ”.
Por tanto, por definición, es absolutamente imposible para una
persona casada cometer fornicación. Puesto que una persona casada no
puede cometer fornicación, ¿ de qué estaba hablando Jesús en el
versículo 9 de Mateo 19 ?. La costumbre hebrea de ese tiempo era que
cuando una pareja se desposaba, el hombre esperaba por un período de
tiempo antes de unirse a ella, para asegurarse de que no estaba
encinta de algún otro hombre. Si se encontraba que ella estaba
encinta antes de que el período de espera se cumpliera, es obvio que
ella había cometido fornicación antes de haberse ellos casado, y él
tenía un derecho de repudiarla ( Dt. 22: 29). Note que no dice que
él tenía un derecho para darle carta de divorcio, aun cuando estaban
comprometidos (se consideraban los compromises de casamiento como si
ya fyeran un matrimonio). El tiene derecho de repudiarla, no
consumar el matrimonio y unirse (Dt. 22: 13-21). Esto es exactamente
lo que José estaba pensando en Mateo 1:18. Aunque María ya estaba
desposada con José antes que se juntasen se halló que había
concebido del Espíritu Santo. Pero José no sabía que el Niño era del
Espíritu Santo. El podía haberla repudiado legal y públicamente, lo
que habría causado que ella fuera apedreada hasta morir, conforme a
la ley. De modo que José decidió dejarla secretamente. El ángel del
Señor había revelado a José que María no había cometido fornicación,
y que era correcto recibir a María como su mujer (versículo 24). El
había creído al ángel y por tanto, concluyó el período de espera. El
entonces tenía derecho de tener relación con ella, pero no lo hizo
hasta después que ella dio a luz a su hijo primogénito (Mat. 1:25).
José y María tuvieron relación después que ella tuvo a Jesús, y
María tuvo cuatro hijos llamados: Jacobo, José, Simón y Judas, y
varias hermanas de ellos (Mateo 13:55-56). Así, María fue virgen
hasta que tuvo a Jesús, pero no es virgen ahora, y cualquier
esfuerzo para adorarla, a ella o a su virginidad, es una violación
blasfema de la Santa Palabra de Dios (1Timoteo 2:5).
Así que cundo Jesús utilizó las palabras (excepto por fornicación)
en Mateo 19:9, no estaba confundido, como algunos quieren creer.
Jesús es Dios. El nunca está confundido. Esto es entendible
solamente en contexto, ya que es imposible para una persona casada
cometer fornicación. Jesús claramente enseñó que una carta de
divorcio estaba completamente fuera de la voluntad de Dios. La
enseñanza del Nuevo Testamento de este tema vital, es de perdón,
abandono del pecado y fidelidad a la Palabra de Dios y a su cónyuge.
Aunque Jesús dice que una persona tiene derecho de repudiar a su
esposa, El hace igualmente claro que ninguna carta de divorcio y de
recasamiento son posibles (vers. 9). La razón por la que esto es así
es porque ya no son más dos sino una sola carne. La excepción
colocada en el versículo 9 era a causa de la fornicación que, por
definición, había tenido lugar antes que ellos se juntasen,
quebrantando el matrimonio de ellos ahora. La Palabra de Dios hace
una clara distinción entre una carta de divorcio: (apostásion), y el
repudio de una persona: (apolúo). La palabra ¨apolúo¨ significa
abandonar, despedir, soltar, separar, divorciar, expulsar. Esta es
también la palabra griega que está utilizada en Mateo 1:29, cuando
José pensaba dejarla secretamente.
Necesitamos también ver que las palabras
(1) fornicación (Gr. porneía), de la que tenemos la
palabra pornografía,
y la palabra
(2) adulterio (Gr. moicheía) son dos palabras
completamente diferentes en la Biblia y nunca deberían ser
confundidas. Están definidas como sigue, en la Palabra de Dios:
porneía - fornicación
pórnos - un fornicario
moicheía - adulterio
moichós - un adúltero.
la Palabra de Dios dice que ni los fornicarios, ni los ni idólatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con
varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los
maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios (1Cor.
6:9). Por favor, lea también los versículos 9-20.
No hay, por tanto, base escritural para el divorcio y el
recasamiento. Y si uno o los dos se separan, la Escritura deja en
claro que no deben unirse a otro(a) o estarán viviendo en adulterio.
Si uno ha sido infiel, el Nuevo Testamento enseña el perdón. Si
después del perdón, todavía continúa viviendo en pecado (con o sin
papeles) - porque Dios no mira los papeles sino el corazón - El
Señor manda: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa,
quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no
abandone a su mujer (1Cor. 7:10-11).
Algunas personas dicen: “ bien, yo no era salvo cuando todo eso
sucedió, todo eso quedó atrás ”. ¿ Para quiénes piensa usted que fue
escrita la ley ?, ¿ Para los salvos o para los no salvos ?. Para los
no salvos, por supuesto. Oiga lo que dice la ley en Romanos 7:2: “
PORQUE LA MUJER CASADA ESTA SUJETA POR LA LEY DEL MARIDO MIENTRAS
ESTE VIVE; PERO SI EL MARIDO MUERE, ELLA QUEDA LIBRE DE LA LEY DEL
MARIDO ”.Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será
llamada adúltera.
La Palabra de Dios dice que hay solamente una razón para el
recasamiento, y esta es, si la otra persona muere. “ La mujer está
ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido
muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en
el Señor ”, es decir que él o ella debe ser una persona nacida de
nuevo (1Cor. 7:39).
Muchos dicen que ya no están bajo la ley sino bajo la gracia. ! Y
estoy de acuerdo !. ¿ Podemos entonces usar nuestra libertad como
ocasión para el pecado ?. Si usted está bajo la gracia, ¿ no está
entonces mandado a vivir por encima de la ley ?. Excepto que su
justicia sea mayor que la de los escribas y fariseos, usted no
entrará en el reino de Dios.
El adulterio no es el pecado imperdonable. ¿ No
deberíamos entonces obedecer a la Palabra de Dios y perdonar y
olvidar el pecado de nuestro infiel cónyuge, y quedarnos sin casar,
o reconciliarnos con él o con ella ?. Muchos dicen pero Dios
perdona, y yo estoy de acuerdo, pero ¿ perdona usted ?. Si nosotros
no perdonamos a los que han pecado contra nosotros, ¿ perdonará Dios
nuestros pecados ? (Mateo 6:14). ¿ Podemos pedir perdón y después
continuar viviendo en fornicación ?, ¿ Podemos pedir perdón y
después continuar viviendo en adulterio ?, ¿ Podemos pedir perdón y
después continuar viviendo en idolatría ?, ¿ Qué dijo Juan el
Bautista a un Herodes no salvo, no regenerado y rebelde ?, “ No te
es lícito tener la mujer de Felipe tu hermano ”. Aun cuando Herodes
tuviera todos los papeles de divorcio y los papeles de matrimonio
correctamente firmados, etc., la Palabra de Dios dice que estaba
viviendo en adulterio. ¿ El aceptar la salvación justificaría su
sucia vida adúltera ?, ¿ Habría hecho legal su adulterio, como
muchos nos dicen hoy ?. Un pastor me dijo que le cortarían la cabeza
si él predicaba la verdad a su gente. ¿ No sería mejor ir al cielo
sin cabeza que ir al infierno con ella ?. Cuando Jesús perdonó a la
mujer sorprendida en adulterio, ¿ le sugirió que continuara viviendo
en pecado ?, !No!, El dijo: “ Vete y no peques más ” (Juan 8:11).
Tan importante es el problema en el mundo hoy, que no sólo millones
están marchando hacia el infierno siguiendo las pisadas de sus
pastores, quienes están viviendo con otras mujeres, sino que la
nación entera está desmoronándose en el proceso. En EE.UU. hay ahora
más de 11 millones de menores de 18 años cuyos padres son
divorciados. Y esto está aumentando a razón de 1 millón más cada
año.
Albert J. Solnit, quien es el director del Centro de Estudio de la
Niñez Yale en New Haven, Conn., dice que el divorcio es una de las
más serias crisis de salud mental que están afrontando los niños en
los años 80. Lei el articulo “ Hijos del Divorcio ” en Selecciones
del Reader´s Digest de mayo de 1980. En este artículo declaran los
devastadores golpes que el divorcio tiene sobre niños de toda edad.
Aun niños de dos y cuatro años vuelven a los pañales. Los de seis
años y más entran en crisis nerviosa, seguida por depresión, ira,
subestimación y auto-condenación. Las drogas y el suicidio infantil
están aumentando grandemente.
Si bien es cierto que el ataque furioso del diablo contra la familia
y el hogar aumentará hasta que Jesús venga, Dios ha prometido que
cuando el enemigo venga como un río, el Señor levantará bandera
contra él. Esa bandera es Su Palabra. Dios ha hecho al esposo y a la
esposa como los símbolos visibles y vitales de Jesús (el esposo) y
Su iglesia (la esposa). Cualquier divorcio del esposo, de su esposa,
es un ataque directo sobre el Señor Jesucristo mismo y Su iglesia.
Cualquier ataque sobre la santidad e inviolabilidad de esta unidad
es un ataque sobre el Señor Jesús mismo. La Biblia dice que estos
ataques contra la santidad del matrimonio son ocasionados por
espíritus demoníacos (1Tim. 4:1-3). La Palabra de Dios dice que
estas herejes sectas apóstatas que prohiben casarse y tienen a la
gente como más santa si no se casan, están guiadas por espíritus
engañadores y doctrinas de demonios, por la hipocresía de mentirosos
que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse.
Mientras la Madre de las Rameras continúa su implacable ataque
contra la santidad del matrimonio, muchos miles de “cristianos”
están regresando a su seno, deslumbrados por su hermosura, riqueza y
grandes dones . Cuando yo les indico que la Palabra de Dios nos
manda probar los espíritus si son o no de Dios, ellos afirman que
sólo Dios puede sanar o hacer estos grandes milagros. Pero la
Palabra de Dios nos dice que los espíritus inmundos o demonios hacen
milagros por los cuales todo el mundo religioso es engañado (Apoc.
16:13-14). ¿ Cómo probamos estos espíritus ?, ¿ Cómo conocemos si
son espíritus inmundos o es el Espíritu de Dios quien está obrando
estos milagros en el Nombre de Jesús ?. Deben ser probados por la
Palabra de Dios, si ellos están viviendo en adulterio, idolatría,
fornicación, si son avaros, afeminados, etc., la Palabra de Dios nos
dice que son espíritus inmundos. ! Por supuesto que estos milagros
son hechos en el Nombre de Jesús, y diran “toda la gloria va para
Jesús” !. Pero Jesús dijo: harán muchos milagros, profetizarán y
echarán fuera demonios en mi Nombre, y le llamarán su maravilloso
Señor; sin embargo, El les dirá en el juicio final: “ Nunca os
conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad ” (Mateo 7:23). Por
tanto, por sus frutos los conoceréis.
Jesús nunca dice: “ por sus dones los conoceréis ”,
sino que nos manda juzgarlos por sus frutos. Jesús a usted le manda
probarlos por sus frutos. El destino eterno de su alma depende de
esto. Si ellos viven en adulterio, fornicación, prohibiendo casarse
(Católicos Romanos), idolatría (la misa), necromancia (rezando a los
muertos), si niegan la existencia del infierno eterno (Testigos de
Jehová), o si son afeminados, entonces usted sabe que son espíritus
inmundos enviados para hacer milagros en el Nombre de Jesús y para
engañar por medio de sanidades, y grandes milagros, señales y
maravillas, para conducir de nuevo a las masas hacia la Gran Ramera.
Si usted ora y escudriña la Palabra de Dios, usted oirá otra voz del
cielo, diciendo: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis
partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque
sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus
maldades (Apoc. 18:4-5).
Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a
los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4).
! Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo !. (Hebreos 10:31).
Sin santidad nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14).
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿ qué
compañerismo tiene la justicia con la injusticia ?, ¿ Y qué comunión
la luz con las tinieblas ?, ¿ Y qué parte Cristo con Belial ?, ¿ O
qué parte el creyente con el incrédulo ?, ¿ Y qué acuerdo hay entre
el templo del Dios y los ídolos ?. Porque vosotros sois templo del
Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré
su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de
ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os
recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos
e hijas, dice el Señor Todopoderoso. (2Cor. 6:14-18)
|